SONIC YOUTH - Goo (1990)
Sonic Youth es una banda de rock experimental neoyorquina encasillada en el No Wave y el Noise Rock entre otros. No me pondré a discutir sobre estilos o etiquetas y en me quedaré en lo que no ofrece ninguna duda, son una de las bandas más influyentes en la historia del rock moderno.
Antes de hablaros del disco os pongo en contexto; nos encontramos en la segunda mitad de década de los 80, donde los coletazos del post punk sobreviven entre superproducciones musicales cuidadas al máximo pero apenas sin personalidad. En la escena alternativa asoman la cabeza algunos grupos como Sonic Youth que se dedican a experimentar con las guitarras como nunca lo hizo nadie. Utilizan cuerdas de otros instrumentos, baquetas de batería para tocar como si de violines se tratase, utilizan infinidad de pedales para crear efectos y todo esto con la finalidad de conseguir nuevos sonidos. Como os he dicho antes, sonando tan raros y ruidosos los encasillan dentro del Noise Rock y se llegan a leer críticas donde se dice que no saben tocar. La verdad es que en esa época la gente no estaba preparada para lo que ofrecían los Sonic Youth. Después de su quinto disco, el grandioso Daydream Nation, varias discográficas deciden apostar por ellos, llevándose el gato al agua Geffen Records, que más tarde contaría con la mayoría de grupos grunge en sus filas. La influencia que tuvo la discográfica en la banda fue recípocra, y si bien Sonic Youth se hicieron un poquito más accesibles y musicales, las bandas grunge del momento bebieron del sonido sónico metiendo más mala leche a sus guitarras. Con Geffen y su subsidiaria DGC sacaron 3 putas joyas, la primera de ellas Goo, en 1990.
Goo tiene una de las portadas más icónicas dentro del rock. Es el dibujo de una fotografía de los dos testigos (Maurenne Hindley y David Smith) entrando en el juicio de dos asesinos en serie que eran pareja y mataron después de torturar y violar a más de media docena de adolescentes en Manchester durante la década de los 60 (la historia es brutal y da para otra entrada ella solita). Musicalmente son 11 cortes con un trabajo en las guitarras excepcionales que te hipnotizan hasta entrar en trance y entonces es cuando sueltan la descarga de ruidaco en forma de acoples estridentes cambiando el ritmo en cada tema una vez más. Mote es el ejemplo. En Tunic, Kim se encarga de las voces y al riff inicial se unen hasta dos guitarras más cada una a su puta bola pero creando la atmósfera perfecta para que sea un cañon de tema. La parte más punk la encontramos en Mary Christ y My Friend Goo con un bajo atronador y de nuevo Kim a las voces. Disappearer quizás la más accesible del disco y esta con las voces de Thurston nos prepara para la parte final del álbum y quizás la más explosiva. Los últimos 30 segundos de Mildred Pierce (mejor que os pille sentados) preceden a los dos pepinazos finales Cinderella´s Big Score y la enorme Titanium Expose. Grupo tan "difícil" de escuchar como indispensable para entender el rock en la actualidad. Y no exagero...
Canción que me pone gallina de piel: Titanium Expose.


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